Es preciso tenerte a mi lado
En pequeñas dosis.
Cada ocho horas debo tenerte
Para que mi cuerpo recupere la nostalgia
Perdida del sigilo de quien ama a oscuras,
Y arrastre el gemido a plena luz del día.
Cada ocho horas debo.
Antes de que mis ojos despierten
Y mi músculo se impaciente
Por ese sorbo que atraganto.
Debo tomarte pues
Mi cuerpo deambula por rincones
Y mi corazón me grita hasta cuando.
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