No me digan ustedes en dónde están mis ojos,
pregunten hacia dónde va mi corazón. Jaime Sabines

miércoles, 17 de noviembre de 2010

No, cariño.

No te pido que me robes la luna
Para que pueda dormir dentro.
Prefiero verla así, desde lejos.
Quieta, limpia y sola.
Me es bonita contemplarla
Mientras descansa este cuerpo
Cansado de ruidos de cama.
Unos ruidos que solo tú y yo
(Y nuestros vecinos)
Perfectamente conocemos.

No te pido que desayunes conmigo,
Y me pases las hojas del periódico.
Ni te pido, pero si quiero,
Que me bajes la bragueta
Para que pueda orinar tranquilo.
No quiero que mastiques por mí,
Ni embriagues mi garganta
Con cualquier bebida barata.
Ni siquiera que te toques por mí,
Ni que me toque por ti, Cariño.

No robes el sol, ni mates otro sol
Si otro sol se fija en mí.
Solo necesito que seas mi corazón,
En este poco latir que tengo, Cariño.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Mi fusilamiento


Los cuatro vientos helados
De odio cargan en mi pecho.
Cuatro balas de hojalata
Muestran mi fusilamiento.

Ellos se preparan. Guiñan
El ojo. Apuntan mi cuerpo.
Blanco fácil de ojos verdes.
He aquí mi fusilamiento.

Manos atadas, rebeldes.
 Lujurias de sentimientos.
Mi boca está mordida,
Lengua sin arrepentimientos.

Uno a uno prepara
Mi muerte. Desean mi entierro.
Cargan sus altos fusiles,
Cuatro diablos de ojos negros.

Apuntan a mi cabeza,
Soledad de gatillo sediento.
Ojos verdes, blanco perfecto.
He aquí mi fusilamiento.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Lo sabes

La oscura noche deleita
Entre senos de luna sonriente
La misma hora de soñar.

Es hora de soñar. Y lo sabes.
De agachar la boca
Y cerrar la cabeza.

Sabes que las estrellas me rodean
Y esconden la materia,
La carne y el sexo de nuestros sueños.

Sabes que es hora de no levantarse,
Porque nunca han de verme.

Que es hora de no ser sueño,
Porque nunca han de soñarme.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Verano e invierno

Te necesita amar como lo hacía
El verano primerizo, virgen
De cuyos besos todavía existen,
Y existen besos tuyos todavía.

Ese verano virgen echa al día
Las horas de amor que de noche fuiste,
Mil besos de luna, amor que diste
Como dulce pecado en manos mías.

Y la hoja pálida y otoñal
Se prepara cubriendo el cuerpo
Redondo y blanco de rosa invierno,

Un cuerpo, amor, de verano virginal
Que descubre por vez primera el sexo
De dos amantes: verano e invierno., de verano virginal

domingo, 19 de septiembre de 2010

Manzana menguante

Dices algo de mí. Un secreto escondido
Que sólo conoces en lo más profundo de tus sombras.
Me manejas, y lo sabes. Como un títere
Mueves mis brazos, y me haces caminar hacia ti.
Con tu risa burlona y escapada del olvido
Caminan mis pies, rápida y lenta de pocos pasos,
Por lugares oscuros  y lejos de mil caminos.
Mis noches envidian a tu luna. La miran con recelo
Y con asombro. Luz grande y blanca.
Luz de dulce locura bajo dulces sueños
Entre mis hombros.
Eres nueva, creciente, llena y menguante.
Eres todas y todas eres tu. Redonda
Y grande de noche. Creciente
Y llena de luz. Creces hasta llenarte
De besos de mil pecados. Y te llenas,
Manzana menguante, por mil pedazos
De mil bocados.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ya es hora

Creo que ya es hora
De conocernos un poco más.

De conocerte, a ti misma.
Verte, mostrarte, regalarte.
Hacerte el amor, amarte.

No te pido que te desnudes.
Pero aunque sea solo un poco
Enséñame un poquito de tu espalda,
De tu muslo.

Muéstramelo rápido.

Será como echarle algo
A la llama de nuestro amor.

Un algo, no sé.

Que sé yo.

martes, 7 de septiembre de 2010

Lagarto negro


En los bolsillos tengo dos hilos y una aguja,
Que pretendo utilizarlos. Tu boca arruga
La firmeza de mis pensamientos. La ruta
De mis suaves manos se ha roto por completo.

Pretendo coser mi botón en tu boca mordida.
Dulce serpiente, expulsas solo tu veneno.
Nunca he visto criatura semejante y viva;
Ojos marrones, mi lagarto negro.